Hace unos días Estela, responsable Dirección Experiencia de Cliente en Think&Action, lanzaba una pregunta en su red de Linkedin muy interesante, ¡y no exenta de polémica! ¿Existe una edad límite para hacer algo por primera vez? Decenas de usuarios respondieron y compartieron sus opiniones al respecto y, ahora, Estela en primera persona se encargará de abordar en profundidad el tema para sacar algunas conclusiones.

Lo primero de todo, ¡¡Muchas gracias por haber participado en el debate que abrimos en mi perfil de Linkedin!! Es muy interesante escuchar opiniones de otros profesionales del sector, porque al menos a mi, me ayudan a cuestionar mis ideas.

Ahora que pasamos muchas horas frente a una pantalla y pegados a unos cascos del móvil, son estas las típicas conversaciones que tranquilamente puedes tener delante de un café.

Opiniones muy diversas y desde diversos ángulos, habéis compartido en la red aunque TODOS habéis afirmado que NO HAY EDAD PARA HACER ALGO POR PRIMERA VEZ, que depende más de “limitaciones físicas” y de “querer hacerlo” que de la edad.

Personalmente estoy bastante de acuerdo con lo que habéis comentado…

Dicho esto, no soy categórica con esa afirmación… ¿Por qué?

Porque cuando hablamos de “aprender algo” si considero que no hay edad, pero si hablamos de tener niños por ejemplo, si hay una edad… ¿Te imaginas que tu hijo tenga 18 años y tu 70? (no se sienta nadie molesto, es mi opinión, desde el máximo respeto y como madre que soy de 2 niños)

Vivimos la vida como si siempre fuéramos a estar aquí, postergamos el hacer cosas y quizá no estamos aprovechando adecuadamente las capacidades ni posibilidades que tenemos hoy y que no van a durar siempre. El envejecimiento es una realidad, y aunque nos cuidemos mucho, poco a poco perderemos vitalidad, elasticidad, energía, memoria, fuerza, calcio en los huesos, …

En lo que se refiere más a la parte de aprendizaje, recuerdo aquí la teoría de GRIT que en 2004 acuñó la psicóloga Ángela Duckworth, quien tras varios estudios, llegó a afirmar que “el secreto para llegar a lo más alto está, sobre todo, en la actitud, en ponerle mucho esfuerzo, entusiasmo y constancia a lo que hacemos”. Para lograr cualquier objetivo a largo plazo se necesita pasión y perseverancia, más que talento, inteligencia o cualquier otra capacidad del ser humano.

En la fórmula para alcanzar el éxito, según Duckworth, el esfuerzo vale doble:      talento + esfuerzo = habilidad y habilidad + esfuerzo = logro.

Parece fácil, pero no lo es, y lo que sí podemos afirmar es que el «grit» se puede entrenar.

No hay edad para ser un “grittie”, es decir, persona apasionada, perseverante, que dedica tiempo a cumplir su propósito, no se rinde, confía y aprenden de las dificultades sin abandonar.

No pospongas, no lo dejes y si tienes un sueño, ve a por él, porque puede que MAÑANA SI SEA TARDE.

Hazte 1 pregunta ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora, a mi edad, con mis circunstancias actuales, con mi energía, con mis recursos, en este único e irrepetible momento?

Y una vez tengas la respuesta, conviértete en un “grittie” y trabaja duro para conseguirlo

¡Gracias por leernos! Os animamos a visitar regularmente el blog de Think&Action dónde compartimos nuestro aprendizaje diario.

Un abrazo fuerte y mi deseo de que las ganas de aprender, de mejorar y de ser buena persona te acompañen cada día. Estela