¿Te has preguntado alguna vez por qué es sencillo mantener una conversación con determinadas personas y sin embargo complicado con otras?

¿Por qué con algunas personas de tu equipo el trabajo fluye y con otras se ralentiza?  

O  ¿por qué con determinadas personas tienes malentendidos constantemente?

Al igual que cada uno nacemos con unas características físicas que nos hacen únicos y vienen determinadas genéticamente, como por ejemplo nuestro tipo de pelo, nuestro color de piel o nuestra altura, nacemos de igual forma, con unos rasgos de personalidad que también nos hacen únicos e irrepetibles.

Las experiencias que vivimos en las distintas etapas de nuestra vida, la educación que recibimos o la cultura en la que crecemos, puede modificar estos rasgos. Sin embargo, la base de nuestra personalidad y nuestra tendencia a comportarnos, reaccionar ante diferentes estímulos y tomar decisiones, están influenciadas por nuestra esencia.

Gracias al sistema DISC y a las aportaciones de la Psicología, entendida como la ciencia que estudia el comportamiento y la conducta del ser humano en relación con el medio ambiente físico y social que le rodea, podemos obtener información que da respuesta al porqué y al para qué las personas dicen lo que dicen y hacen lo que hacen:

Porqué tu jefe salta a la primera de cambio, porqué tu compañero nunca dice las cosas que le molestan y explota en el momento menos pensado, porqué el responsable de calidad es tan cansino con los datos y las cifras y porqué tu cabeza no para de crear, imaginar e innovar.

El ser humano es un ser social y como tal, necesita relacionarse con otras personas. Necesita compartir aprendizajes, alegrías y preocupaciones. Y relación es comunicación.

Es imposible que nos llevemos bien con alguien con el que no nos comunicamos bien.

Y cuando hablamos de comunicarnos bien, nos referimos a identificar las necesidades, las motivaciones y los miedos que tiene la otra persona a la hora de comunicarse, para así, adaptar nuestro mensaje (lo que digo) a nuestra intención (cómo lo digo). Es nuestra parte de responsabilidad en cualquier acto comunicativo.

Y ¿en qué consiste el sistema DISC, la herramienta de los colores y en qué me puede ayudar en mi trabajo?

Veámoslo brevemente. DISC es el acrónimo de:

D, de Directo. Color rojo.

I, de Influyente. Color amarillo.

S, de Seguro. Color verde.

C, de Cumplidor. Color azul.

Cada uno de nosotros, posee rasgos de cada color, pero en distinta medida e intensidad, dando lugar a los diferentes perfiles a la hora de comunicarnos y por tanto, de relacionarnos.

A la vez, los cuatro colores se distribuyen en un doble eje.

Por una parte, en relación al ritmo de las acciones y la toma de decisiones, los rojos y amarillos son impulsivos y de ritmo rápido, mientras que los verdes y azules son más reflexivos y de ritmo más lento.

Por otra parte, en relación a la orientación de las acciones, los rojos y azules están orientados a la tarea, mientras que los amarillos y verdes están orientados a las personas.

Además, cada color tiene unas motivaciones distintas. Es decir, le mueven cosas y situaciones distintas. Identificar qué mueve a cada miembro del equipo, a un compañero o a un cliente, es fundamental para accionar cambios y conseguir resultados positivos.

Mientras que para un rojo la presión externa puede funcionar como elemento motivador y activar su creatividad, tesón y determinación, para un verde, esta presión funcionará como freno y bloqueará la toma de decisiones de la persona.

La herramienta DISC permite conocer las necesidades, motivaciones y miedos de cada color, identificarlos en uno mismo y en los demás y de esta manera, conseguir mejores relaciones con los que nos rodean: jefes, compañeros, clientes, pareja, hijos, amigos, etc.

Conociendo en qué consiste este sistema, sus rasgos y características podrás saber, por ejemplo:

Cómo contestar al cliente que se queja por todo sin llegar a un conflicto, cómo reaccionar ante las quejas permanentes de un miembro de tu equipo de manera asertiva, cómo enfocar una conversación para llegar a un acuerdo con tu compañera o cómo gestionar la falta de coordinación debido al mal rollo entre los dos responsables de área de tu empresa.

Y tú, ¿ya sabes cuáles son tus colores, los de tu equipo o los de tus clientes?

Ponte en modo DISC y empieza a ver la vida en colores.