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La preparación básica de la empresa para afrontar la metarmofosis digital

Fernando Botella, CEO de Think&Action

Todo proceso de transformación digital supone una metamorfosis de tal envergadura que, por un lado, la empresa no podrá abordarlo sin antes preparar debidamente a la organización desde las bases. Por otro, el efecto anímico de catarsis que provoca embarcarse en esa especia de refundación de la compañía también puede representar una excelente oportunidad para cambiar algunas dinámicas negativas o recuperar para la causa a algunas personas valiosas que estaban algo desconectadas.

Respecto a la preparación, tres son los aspectos que la compañía debe trabajar antes de empezar siquiera a pensar en que la larva pueda convertirse en mariposa. El primero de esos motores de cambio afectará al modelo organizativo y a la estructura. En la nueva realidad de la empresa algunos puestos de trabajo dejarán de tener sentido, al menos del modo en que fueron concebidos, mientras que surgirán otras posiciones que será necesario cubrir. Cambian las funcione y cambian las áreas, de manera que nos encontraremos con departamentos sobredimensionados y con otros a los que les sucederá lo contrario. Será, por tanto, necesario realizar un trabajo de relocalización de los recursos, de volver a disponer sobre el tablero el talento disponible para pueda brillar desde esa nueva perspectiva.

El segundo aspecto que la transformación digital nos puede obligar a tocar es el propio modelo de negocio. ¿Por qué? Porque si antes vendíamos una serie de productos y servicios, es posible que ahora podamos vender otras o hacerlo de otra manera. Un buen ejemplo del profundo cambio de la manera de acceder al mercado lo que los anglosajones llaman Go To Market lo encontramos en el sector retail. Hace unos años era impensable vender moda a través de Internet. Hoy no sólo es posible, y, de hecho, todos los grandes operadores, desde Inditex hasta Uniqlo o GAP, se han subido a ese carro digital, abriendo tiendas online además de las físicas, sino que han surgido nuevos modelos de éxito, como la británica Asos , que ya sólo venden su ropa a través de la Red.

Gestión del talento

Finalmente, a nivel personas, la transformación digital aplana las estructuras y amplia las oportunidades para todos. La gestión del talento en lo que se refiera a desarrollo de competencias, habilidades y actitudes se democratiza, de manera que muchas más personas van a tener la posibilidad de demostrar sus capacidades y aportar valor.

Es en este punto donde la empresa tiene una gran oportunidad de reenganchar a personas valiosas que quizá no acababan de encontrar su sitio en la compañía. De hecho, no le quedará más remedio que tratar de sumarlas a la causa, ya que la transformación digital no puede ser una tarea de un solo departamento o de unos pocos individuos, sino que afecta a todo el colectivo. El papel del líder será fundamental para sumar elementos a ese impulso positivo a través de un modelo de acompañamiento que fomente el trabajo colaborativo. También para evitar que se caigan otras personas clave. Ante todo cambio surge, inevitablemente, incertidumbre, inseguridad y desconcierto. Aguas revueltas que pueden provocar desencanto y que se pierdan valiosos elementos por el camino. En un proceso de transformación digital los líderes deben ser el timón y los empleados el motor. Si el timón falla, el barco se estrella. Y si lo que falla es el motor, se para.

 

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