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Imaginación al poder

Del Blog “Biología de la normalidad” de Fernando Botella, CEO de Think&Action

Se cuenta que en una misma habitación de hospital coincidieron dos enfermos. Uno de ellos ocupaba la cama más cercana a la única ventana de la estancia, mientras que el otro estaba en la más alejada, cerca de la puerta. Debido a su afección, este último debía permanecer postrado boca abajo y sin poder moverse de la mañana a la noche. Para hacer más llevaderas esas largas jornadas de total inmovilidad, su compañero de cuarto se asomaba a la ventana y le relataba con todo lujo de detalle cuanto se veía desde allí. Convertido en sus ojos, le describía el paisaje de un frondoso parque con un estanque en el centro, repleto de gente que paseaba, músicos y artistas callejeros, niños balanceándose en los columpios y perros correteando junto a sus dueños.

Una mañana el paciente próximo a la ventana ya no estaba. Su vecino preguntó por él y la enfermera le comunicó que había fallecido. Entristecido por la noticia, pidió le acercaran a la ventana. Como ya se encontraba un poco mejor, ya no tenía que permanecer boca abajo y pudo incorporarse sobre la cama. Se asomó para ver por sí mismo las maravillas que tan vívidamente le había descrito su antiguo compañero de habitación durante aquellas semanas. Con asombro, comprobó que lo único se veía en frente era un alto edificio y, abajo, un oscuro callejón. ¿Cómo es posible, le preguntó a la enfermera, y le contó acerca de aquellos relatos. Ella le dio una respuesta que le dejó todavía más sorprendido: su compañero no podía haber visto nada de aquello porque era ciego. Ambos enfermos habían creado sus propias imágenes, gracias a la imaginación. Y para ellos, eran tan reales, que aquellas imágenes existían.

Así de portentosa es la imaginación. La imaginación es el elemento más importante que distingue a los humanos de otros animales y uno de los dispositivos más poderosos con los que está equipado el pensamiento humano. Entre otras cosas, nos permite relacionar los objetos y las ideas en el espacio y en el tiempo. Si tengo que emprender un viaje, la imaginación es la herramienta que me va a permitir anticipar cuántas maletas voy a poder cargar en mi coche y de qué modo voy a disponerlas para que quepan en el maletero. La imaginación es lo que hace que a veces disfrutemos más planeando el viaje, anticipando las cosas que haremos y veremos allí, que en el propio viaje. Son bocetos de una realidad posible, pequeñas ilustraciones creadas en nuestra mente que incluyen momentos, imágenes, olores, sabores, objetos, etc.

Otra cualidad de la imaginación es su capacidad para generar fantasías que nos permitirán crear realidades paralelas. No únicamente como vía de evasión, sino, sobre todo, para abrir y entender nuevas posibilidades. Eso a lo que llamamos “sueños” no son otra cosa que escenarios deseados que se proyectan en un hipotético futuro a través de la imaginación. El primer paso para conseguir un objetivo es atreverse a imaginarlo. La imaginación nos permite ser más felices al trazar esas realidades ilusionantes, que luego se podrán convertir en realidad o no.

También esto es importante para directivos, ejecutivos, emprendedores, en el mundo empresarial, donde saber utilizar la imaginación permite crear nuevas posibilidades de futuro para nuestros clientes, reinventarse, desarrollar buenos modelos de liderazgo, gestionar mejor el equipo y ayudar en el desarrollo de los colaboradores.

Los investigadores italianos Eduardo Bisiach y Claudio Luzzatti estudiaron en Milán a numerosos pacientes que padecían el llamado síndrome de negligencia visual. Se trata de una afección, localizada en el lóbulo parietal derecho, que provoca que los ojos del paciente, pese a enfocar todo el campo de visión, sólo presten atención a la mitad derecha del mismo. Así, si se les pedía describir La Piazza del Duomo, sólo daban detalles acerca de los edificios situados en la parte derecha de su posición como observadores. Estos estudios y otros como los realizados por Kosslyn con positrones, demostraron que el cerebro visual se encuentra en el lóbulo parietal del cerebro. Y que ahí, está también, la sede de nuestra capacidad para imaginar.

La imaginación es una de las herramientas más poderosas con las que cuenta el ser humano, pues le permite viajar en el tiempo: hacer proyecciones de futuro, extraer aprendizajes del pasado y empatizar con los demás, “imaginar” lo que el otro puede estar sintiendo en el presente. Por último, dos cualidades muy humanas que nos brinda la imaginación: creatividad para ver la realidad de una manera desacostumbrada, y capacidad intuitiva para ver, anticipar, lo que todavía está por suceder.

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