Let's GO! ¿Qué tienen las personas que hacen sus sueños realidad?

Siguiendo con la colección de “¿Qué tienen las personas que…?”, Fernando Botella, CEO de Think&Action, reflexiona en esta ocasión sobre las personas que hacen sus sueños realidad. Y a ellas les atribuye un coctel formado por un verbo, un hecho, una palabra, un estado, un momento y un sentir…. A continuación reproducimos el texto íntegro de su reflexión, que puedes también descargarte en formato pdf.

Dice así:

Te cuento una historia en muy pocas palabras. Era el año 2007, él entonces tenía 45 años. Era directivo de una gran multinacional farmacéutica. No le iba nada mal en su profesión. Ni en el resto de cosas de su vida. Le surgían ofertas de trabajo cada dos por tres. De hecho, en esos meses, tenía una oferta para dirigir una gran empresa sobre su mesa. Ya había pasado todas las entrevistas necesarias. Incluso había viajado a USA y superado siete allí. Tenía un buen coche de empresa, un buen salario, cheques restaurante, visa… Era muy querido por sus colaboradores. Tenía buenos resultados de ventas y en sus operaciones profesionales.… ¿Y?

Sabía que la vida no consistía en tener sino en SER. Y que en el camino del “ser” estaba también conseguir vivir de lo que le gustaba.

Una idea le rondaba hacía tiempo su cabeza: ser su propio jefe. Convertirse en empresario. Ahora bien, necesitaba cambiar de actitud porque hasta entonces sólo había pensado que lo haría si alguna vez se quedaba sin trabajo, en el paro. Si le echaban a la calle.

Si quería realmente cambiar, que su sueño se cumpliese, necesitaba empezar a hacer lo que hasta entonces sólo soñaba. Tomar él, y sólo él, la iniciativa. No vivir en actitud de espera.

Y así lo hizo. Imaginó el mundo profesional en el que quería vivir. Y lo creó.

Hizo que se hiciera realidad. Convirtió su idea en vida, es decir, en lo que usar su tiempo profesional.

Un día él me contó lo que había aprendido de su experiencia personal. ¿Quieres saber las fuerzas que le ayudaron a conseguirlo?

Se resume en estas ideas fuerza:

Un verbo: EMPEZAR

Lo importante de algo nuevo es empezarlo… pero no empezar a darlo vuelvas sino a hacerlo.

No quedarse en hablar continuamente del tema, sino pasar a la acción.

Cualquier iniciativa empieza empezando. Superando el punto llamado de “no retorno”.

Los sueños están para ser despertados. Lánzalos a la realidad.

Adopta la costumbre en tu vida de empezar.

Un hecho: PREPARARSE

No puede ser de otra forma. Si quieres conseguir algo, trabaja muy en serio en ello y prepárate. Pon todo tu esfuerzo en mejorar tu talento para ello.

Los músicos a medias no son músicos, son aficionados a la música. Les respeto. ¿Y?

Los pintores a medias, aunque expongan para amigos y vecinos, son aficionados a la pintura. Les respeto. ¿Y?

Los profesores que no están al día en su materia dejan de ser profesores. Son aficionados.

Los que no se preparan son mediocres.

Un mediocre no necesita practica ni talante para vivir su vida en estado de mejora continúa.

Una palabra: Sí

Es la clave, cambiar el no puedo por el sí puedo.

Y lo más importante: cambiar el no lo hago por el sí lo estoy haciendo.

Quien dice sí, avanza. Desde el sí se construye. También desde el no positivo que te avanza hacía el sí.

El sí te pone en estado de prueba.

El sí te hace asumir el riesgo necesario.

El sí te permite equivocarte y aprender.

El sí te hace que elijas.

El sí te hace fluir.

El sí es iniciación.

El sí es la iniciativa puesta al servicio de lo que se quiere, se desea.

El sí desafía lo mediocre.

El sí destruye lo repetitivo.

El sí te conecta con lo nuevo.

El sí te aleja de las dudas que origina el temor.

Un estado: COHERENCIA

Ser lo que se dice ser. Hacer lo que se dice. Vivir como se cuenta.

Que el marketing esté basado en la verdad.

Ofrecer lo que se es, se sabe… y se hace. Sin engaño. Sin trampa.

Apostar por el proyecto, no por el ego.

Permitir que otros, los que te acompañan en tu camino, se lleven el mérito.

Vivir de la calidad.

Trabajar en la creación, no en la copia.

Ser original. Diferenciarse.

Un momento: CREAR VALOR

Crear valor es hacer que los otros estén mejor contigo que sin ti.

Crear valor para ser elegido.

Crear valor para tener de verdad algo que vender.

Crear valor porque es la mejor forma de ser un iniciador.

Crear valor porque así se crea sin eludir retos.

Asignar valor para hacer que el proyecto valga la pena, para ti, para ellos.

Un sentir: PASIÓN

Amar y demostrar amor por lo que haces.

Poner toda tu energía en ello.

Divertirte. Conectar con la vida profesional que quieres llevar.

Estar en ello, es decir concentrado en que todo funcione al nivel que esperas… y que esperan.

Sentirte parte de lo que está sucediendo en tu vida. Dirigirla, llevar el timón.

Piensa que siempre habrá millones de personas que lo harán, pero no como tú, no con pasión.

Tú, bajo el signo de tu propia pasión, serás único. Una persona entusiasmada con lo que hace es única.

Vivir la profesión con pasión es tener agallas para estar siempre en estado de lanzamiento. Es sentir el trabajo en continúo estado de iniciación. Es empezar cada día. Es vivir desde el sí. Es crear y ofrecer valor con coherencia.

No esperes más; es sencillo, simplemente… ¡HAZLO!

 

 

 

 

¿Qué tienen las personas WoW!?

“Las personas WoW! son esas que tienen capacidad de sorprendernos. Son un espécimen difícil de encontrar. No están a disposición de todo el mundo. No se muestran con facilidad… Lo normal es encontrarte con lo común. Lo raro es lo singular, lo genuino. Encontrar personas que te sorprenden es difícil… y de agradecer…”. Fernando Botella, CEO de Think&Action, reflexiona en este breve artículo acerca de las características que poseen estas personas especiales:

Leemos libros con bonitos mensajes, pero muy repetidos, nada únicos. Nada singulares. Asistimos a conferencias de grandes ponentes, la mayoría con mensajes comunes. Nada especiales. Vemos películas que son o nos suenan a puros remakes. Parece que ya las hemos visto antes, aunque se presenten como estrenos. Y así un sinfín de hechos cotidianos repetidos…

Por eso la sorpresa es estímulo. La sorpresa provoca siempre un cambio de estado emocional, puede ser para bien o para mal, positivo, natural o negativo, de agradecer o para entrar en un momento de angustia. Neutral, agradable o desagradable.

Según Ekman, la sorpresa es una pre-emoción básica. El motivo por el que la califica así es porque funciona como una provocación emotiva que te lleva a un estado emocional básico de amor o de miedo.

La sorpresa es resultado de un evento, de un mensaje o de un suceso que siempre cumple una condición: es inesperado.

Hay profesiones cuya esencia está en la propia sorpresa. Por su profesión todos esperamos que nos sorprendan. Por ejemplo, magos, monologuistas, payasos, científicos, tecnólogos, actores, músicos, conferenciantes…

Sin embargo, hay otras profesiones que mejor no sea así. De un experto cirujano o de un piloto de avión no esperamos que nos sorprenda.

Pero hay personas, al margen de su dedicación profesional, que tienen capacidad de sorprender, mientras que otras tienen capacidad para aburrir.

¿Qué tienen las personas con capacidad para sorprender? ¿Qué tienen los profesionales WoW? ¿Qué tienen los líderes WoW?

Quizás no se puedan etiquetar los atributos que les hacen ser diferentes, pero yo me atrevo a compartir aquí cinco observaciones que les caracterizan, trasladadas en forma de cinco etiquetas calificativas de las personas WoW !

1. SE SIENTEN BIEN EN SU PIEL

Es decir, su autoestima vive en un equilibrio adecuado. Su ego y su yo se entienden de maravilla, y esto lo reflejan en su rostro.

Confían en sus capacidades. En su potencial. En su desarrollo.

También entienden sus dificultades para avanzar. Se saben vulnerables. Identifican sus áreas de mejora.

No viven asentados en la queja. No son víctimas de la vida. Aceptan lo que saben que no pueden cambiar. Trabajan con máxima energía por aquello sobre lo que sí pueden actuar.

Y lo mejor, se sienten bien en su piel porque todo esto no lo necesitan contar, no necesitan de un escenario, ni de infinitud de palabras, ni escribir libros, para sentirse bien con lo que hacen, con lo que son, con lo que tienen…

Y por eso nos sorprenden… porque ell@s no necesitan el reconocimiento de otros para sorprendernos. Nos sorprenden siendo como son.

2. SE AUTOCONSTRUYEN

No se abandonan. Se hacen a sí mismos, solos o acompañándose. Pidiendo ayuda o buscando recursos.

Se trabajan el conocimiento, las habilidades y la actitud.

Tienen criterio propio. Lo defienden con firmeza al tiempo que están abiertos al cambio.

Aprenden de todo. Viven sin dogma. Les encanta lo auténtico.Se alejan de la complacencia y del temor. Se arriesgan. Prueban. Y vuelven a probar si fracasan. Saben que al levantarse de nuevo, aprenden.

Y por eso nos sorprenden…porque ell@s no necesitan tener escaparate. Nos sorprenden siendo como son.

3. SON EMPATIZADORES

No solo son capaces de ponerse en otros zapatos, en otras vidas y comprenderlas desde el otro lado, sino que también tienen una capacidad especial para hacer que la gente que está junto a ellos empatice entre sí.

Hacen equipo. Hacen grupo. Hacen familia.

Son sociables, afectuosos, humildes, cercanos, dadores, bondadosos. Al estar junto a estas personas uno se siente recargar sus pilas. ¡Tienen Fun Energy!!! Viven con la batería cargada.

Y por eso nos sorprenden…porque ell@s no necesitan pintarse el rostro con mentiras. Nos sorprenden siendo como son.

4. SON CREATIVAMENTE INFLUYENTES

No juegan con las palabras para manipular. Utilizan la sabiduría de la creatividad para sorprender y desde la sorpresa poder influir.

Influyen utilizando esta capacidad para conseguir metas que son buenas para otros. Y, además, para ellos.

Saben percibir la realidad cotidiana de una forma distorsionada. Divergen con el pensamiento para obtener nuevas ideas, nuevos enfoques. Son exploradores.

Y por eso nos sorprenden… porque ell@s no necesitan pegar un puñetazo en la mesa, ni un grito mal avenido. Nos sorprenden siendo como son.

5. SON SEDUCTORES

Disfrutan de la vida y eso les hace atractivos.

Eligen vivir, tanto cuando están trabajando, como cuando están con amigos, familia…

Saben que la vida es tiempo. Saben que la vida no se contempla, se vive. Y por esto mismo, respetan al otro. Le escuchan.

Expresan con claridad, con el rostro y con el lenguaje de su cuerpo. También con las palabras. Las usan con el tono adecuado. Son prudentes.

Viven la vida, hasta en lo más difícil, y especialmente en lo cotidiano, de forma placentera. Saben que el vivir es lo único que tienen.

Y son profesionales en lo suyo al máximo nivel. Seducen por su expertis. Por su carisma. Por su mirada.

Y por eso nos sorprenden… porque ell@s no necesitan la hipocresía de decir una cosa y ser otra. Nos sorprenden siendo como son.

Así son, en mi modesta opinión, las personas WoW!. Todos conocemos personas así, personas WoW!. Y también personas anti-WoW!.

Todas, unas por un motivo y otras por otro, son … ATREVIDAS. Unas porque se atreven a ser lo que no son. A vivir de lo que no son. A engañarnos en su escaparate. A decir y enseñar lo que no hacen.

Y otras porque se respetan a sí mismas y a los demás. Crean y creen. Hacen lo que dicen. Viven como son. Practican la modestia. Generan energía.

Puestos a elegir, yo me quedo con las segundas… las verdaderas personas WOW! ¿Y tú?

 

 

 

 

 

 

Cómo lidiar con un jefe que sólo piensa en ascender

El diario Expansión se plantea esta semana cómo puede un equipo de profesionales gestionar a un superior así y, para ello, ha contado con la opinión del CEO de Think&Action, Fernando Botella.

El artículo dice así:

Se gana el calificativo de pelota una persona aduladora, que hace la rosca. La Real Academia de la Lengua tiene además otras once acepciones para definir este término. Entre ellas destaca la de “bala de piedra, plomo o hierro, con que se cargaban los arcabuces, mosquetes, cañones y otras armas de fuego”. En el caso de que sea tu jefe el que piensa más en complacer a sus superiores que en gestionar a su propio equipo, te sorprendería comprobar lo cerca que tu subconsciente puede situar ambas definiciones.

Sobrellevar a estos personajes que utilizan todo tipo de adulaciones para ganarse el favor de sus superiores con el objetivo de ascender a toda costa, supone un auténtico desafío para buena parte de los empleados: cada día acuden a su puesto de trabajo sabiendo que su jefe no ve más allá de lo que dice aquella persona que le supera en rango. Manuel Nuevo, director de los programas de coaching ejecutivo de EOI, asegura que “estas personas responden al perfil de lo que se ha llamado jefe tóxico, con un grado de toxicidad variable: desde los que tienden a complacer a sus superiores pero a la vez tienen una relación razonable con sus equipos, hasta los que lo hacen abusando de éstos”.

La gestión

Javier Martín de la Fuente, socio de Persona, explica que “tener un jefe que se preocupa más de su superior que de sus colaboradores sólo significa que sabe y tiene muy claro cuál es su objetivo personal y que, muy probablemente, eso le servirá para cumplir con los profesionales”.

Este experto advierte de que este individuo no es idiota y que cuando se habla con él para demostrarle el impacto de su actitud y las ventajas que obtendría si cambiara, puede hacerlo: “La cuestión está en quién se lo dice, porque él será un pelota, pero en los equipos no suelen existir personas que manifiesten abiertamente lo que piensan. Por lo tanto, luego, a regañadientes, todos nos convertimos en pelotas por no arriesgarnos a hablar”.

La existencia de estos personajes que piensan que complacer a sus superiores es el camino más acertado para crecer es, en opinión de Fernando Botella, CEO de Think&Action, “un bloqueador de la confianza y el engagement –compromiso–, ingredientes básicos en la gestión y creación de un equipo de alto rendimiento”. Apunta además que “estas personas con ansias de poder suelen contar con un gran ego. Se creen genios rodeados de aprendices y tienden a colgarse todas las medallas”.

Botella recuerda que “los resultados no los consiguen los genios, sino los equipos. Por eso estos jefes suelen terminar fuera de la empresa, porque los resultados no les acompañan”. Martín también insiste en que “una organización eficiente se mueve por resultados y, aunque es cierto que cuando evaluamos a alguien que nos hace la vida fácil lo hacemos con más cariño, son las aportaciones a la organización las que deben determinar el crecimiento a largo plazo de cada uno”.

Los beneficios

Puede resultar paradójico y hasta imposible sacar algo positivo de un perfil de este tipo, pero Botella aprecia que “son profesionales muy orientados al corto plazo y al resultado inmediato y, por tanto, muy ejecutores. En un horizonte temporal inminente pueden tener un impacto positivo en el equipo pero, por lo general en el medio y largo no suelen aportar nada beneficioso. Porque, incluso, esa ambición que caracteriza a estos jefes no es constructiva, no conduce a la mejora continua, sino que tiene una dimensión excesivamente individual para satisfacer sus propios intereses, y tampoco acostumbra a entender de límites”.

Para ilustrar este comportamiento, Manuel Nuevo menciona a Napoleón Bonaparte, para quien su primera ambición fue muy positiva para Francia, pero no así la del Napoleón que se escapó a Elba y llegó hasta Waterloo. “Si el equipo es capaz de transmitir la idea de que su trabajo es útil para la ambición del jefe, y demuestra con hechos que es así, todas las partes habrán ganado según sus necesidades del momento”, concluye.

¿Colaboradores o vasallos?

Te sorprendería saber de qué manera puedes pasar de colaborador a vasallo si no gestionas de forma correcta trabajar con un jefe que no te hace caso: si asumes su actitud, te arriesgar a ser un clon de ese comportamiento tan detestable.

Manuel Nuevo, director de los programas de coaching ejecutivo de EOI, recomienda “tratar de saber qué espera tu superior de ti. Te lo puede decir abiertamente o tendrás que ir adivinándolo por ti mismo. Debe saber que este conocimiento es la base de toda la lealtad que espere de ti”. Por eso, añade, “si tu jefe no te presta atención, puedes aprovechar para gestionarte tú mismo: establecer tus prioridades, buscar tus recursos y obtener feedback de otras fuentes que complementen lo que el jefe no te da. Lo más probable es que, para quedar bien con los suyos, dependa del trabajo del equipo. Si es posible llegar a una simbiosis razonable, estaremos en una situación de win-win (ganar-ganar)”.

No obstante, en esta estrategia conviene “no mostrar de golpe todo lo que puedes aportar, para garantizar el mantenimiento de esa colaboración y seguir siendo necesario”.

Pero no te confíes, lo más probable es que un jefe que conozca tu disposición estará tentado de exigirte disponibilidad total. Por esta razón, Nuevo aconseja que “más vale tener una gestión eficiente del tiempo, o asumir que el ocio es _un bien escaso hasta, que se produzcan cambios”.

 

 

RETHINKING THE MBA EDUCATION

El CEO de Think&Action, Fernando Botella, ha viajado esta semana a la Universidad de Harvard para participar en un International Academic Program dedicado a repensar los MBA’s. Durante 4 días, y de la mano de algunos de los principales expertos en la materia como el profesor Robert Kaplan, Fernando Botella participará junto a otros colegas de todo el mundo en diferentes talleres y dinámicas para diseñar y crear un nuevo modelo de la educación MBA. A su vuelta, contaremos todos los detalles de esta experiencia y compartiremos algunos de los aprendizajes y las claves para enfocar el futuro de estos programas.

 

 

¿Qué tienen las personas que generan engagement?

La revista FOCUS ORH publica en mayo un artículo de Fernando Botella, CEO de Think&Action, donde recoge algunos de los principales atributos que poseen las personas que generan engagement en los demás. Este es el artículo completo:

Fuego. Estupenda palabra, siempre que no se queme nada… Referido, en este caso, al fuego que representa la pasión por algo o por alguien. ¿Qué enciende nuestro fuego? y ¿de qué materiales disponemos para encender el fuego en los demás? Cada semana me “enfrento” a numerosos directivos y ejecutivos de diferentes empresas públicas y privadas en diferentes países. A distintos programas de desarrollo o formación de directivos. Pues bien, un alto porcentaje de estos programas son para generar lo que en el mundo empresarial se conoce como engagement, un término que está de moda. En la empresa todos los líderes hablan de ello. Se refiere a la implicación comprometida con una marca, o con un proyecto, o con unos objetivos. También se identifica con el esfuerzo voluntario frente a una actividad o meta. En realidad es una palabra cuyo significado está formado por dos estructuras verbales: implicación y entusiasmo. Es decir, “estoy y quiero”.

En el mundo del marketing, engagement se utiliza para referirnos a la relación existente entre el consumidor de una marca y cómo interactúa con ella. Pero en realidad hay engagement por todo: por otras personas, por las redes sociales, por una idea, por una filosofía de vida, por un determinado autor, por una música, por… En mi opinión, basándome en observaciones personales y lecturas sobre el tema, son 4 los elementos que tienen las personas que más capacidad tienen de provocar “fuego” en otras, o lo que es lo mismo, que generan con más facilidad engagement.

LOS CUATRO CATALIZADORES DE ENGAGEMENT

1. Mentalidad positiva

Tener una mentalidad positiva no significa que siempre visionen la realidad de una manera optimista. En ocasiones, saben distinguir las situaciones de peligro, las comparten y eso es precisamente lo que les hace fuertes.

Martín Seligman, uno de los padres de la psicología positiva, nos enseñaba en Learned Optimism que un elevado porcentaje de individuos exitosos compartían una característica clave: la creencia en que las cosas saldrían bien. Seligman demostraba que, en general, esto era más importante que los estudios, los resultados financieros o las dotes comerciales.

La mentalidad positiva con la que nos enfrentamos a un hecho es determinante según los estudios del Dr. Seligman. Es decir, el hecho de pensar que el resultado de una acción determinada iba a ser positivo tenía más fuerza que el propio resultado en sí, fuera éste finalmente el esperado o no. Las personas con mentalidad positiva saben sacar partido de una adversidad, esto les distingue claramente, y es por ello que los demás quieren estar con ellos, formar parte de sus proyectos. Es lo que actualmente se conoce con el término de personas resilientes.

Lo más destacable de este tipo de personas es que utilizan más el “sí” que el “no”. De entrada no dan nada por perdido. Luchan. Saben que la mejor forma de perder es no intentar algo; que si no salen a la cancha a jugar ya han perdido en el vestuario; y que para ganar no hay que abandonar. Y cuando las cosas no salen como esperaban, aprenden y vuelven a “embestir”.

La mentalidad positiva es una elección consciente individual. Es una cuestión de actitud, es decir, de interpretación de la realidad que se está viviendo en cada momento.

2. Alegría

La alegría acompaña a las personas que muestran felicidad por lo que hacen. La alegría puesta al servicio de los demás es mucho más que un sentimiento, es una emoción que contagia. Se refleja con la sonrisa. Se transmite con la risa. Se vive con el sentido del humor. Alegría es una palabra que viene del latín alecris y significa “vivo”. También tiene el sentido de “animado”. El que está animado, anima. El que está apagado, apaga.

Las personas con alegría están animadas frente a los desafíos que les llegan. Los maestros del liderazgo no solo están preparados para hacer lo que tiene que hacer si no que, además, lo hacen con gozo, con placer, aprendiendo de cada reto.

Todos tenemos que afrontar altibajos. Algunos de ellos puede que sean muy serios e importantes, pero, con frecuencia, la alegría nos hace afrontarlos con un estado mental diferente y nos da alas para encontrar opciones, soluciones al problema, nuevas alternativas para salir del agujero. La alegría nos hace sentirnos más frescos. Más luminosos. Nos genera bienestar general. Es un antídoto frente a la interpretación de la vida vivida bajo el “síndrome del mal rollo”, que es una patología que se caracteriza por varios síntomas:

• Observar solo lo malo de las cosas y de las personas.

• Ponerse siempre en el peor de los casos, por si acaso…

• Aburrirse con todo.

• Despreciar el buen saber de los demás.

• Y no estar dispuesto a aprender de todo.

3. Creatividad

Las personas creativas, además de frecuentar el buen humor, se caracterizan por vivir sorprendiéndose de casi todo, como si lo hicieran todo por primera vez, es decir, dándose así el permiso de revisar su estatus, de cuestionarse el statu quo de la realidad. Son capaces de percibir, con mucho esfuerzo, la realidad de forma desacostumbrada. Buscan nuevos caminos. Saben aceptar el cambio. Se adaptan a él. Y hacen las cosas de una manera diferente. Viven en beta. Prueban, aprenden y vuelven a probar. Saben extraer algo valioso de algo de menor valor. O incluso, de la nada crean algo. Mezclan. Hibridan. Juntan. Cortan y pegan. Convierten los sueños en realidad. Los despiertan. Transforman las ideas en hechos tangibles.

Cuando vives junto a personas creativas, creces. Cuando compartes con personas creativas, vives asumiendo el riesgo necesario. Cuando te equivocas cerca de personas creativas, cambias el fracaso por aprendizaje.

4. Tono

Como en la música, en la vida también el tono es fundamental para vivir. En ocasiones, la mejor manera de ejercer engagement es mantener la boca cerrada. Son las personas que usan un tono de lenguaje suave las que más fuego generan en los demás.

Un error básico y frecuente de los líderes con poco talento para ello es pensar que la agresividad crea seguidores. Todo lo contrario. Manejar adecuadamente el tono lingüístico y la escucha empática es mostrar un interés sincero por los demás. Es una cualidad esencial en las relaciones humanas. No es más inteligente el que más habla, ni el que habla todo el tiempo. El verdadero líder es la persona que necesita decir menos. Concentrarse de verdad en lo que los otros nos dicen, guardar silencio mientras nos hablan, no tener prisa por intervenir, no cortar las palabras o expresiones a otros… transmite una imagen de confianza y de interés por lo que se nos dice.

No somos capaces de imaginar la cantidad de errores que evitaríamos si aprendiéramos a estar más tiempo en silencio. Y, además, muchas veces encontrar la solución a un problema consiste en pasar mucho tiempo escuchando diferentes alternativas o posibilidades de resolución.

El tono lingüístico más complicado de manejar es el de las preguntas. Los grandes líderes, en un gran porcentaje de su tiempo, hablan con preguntas. Así es como se llega a la raíz de la idea. Excavan en la realidad para extraer lo mejor de ella, porque cuando las preguntas y la escucha posterior marcan el tono, los otros se sienten más atendidos y se implican más en la conversación, en el proyecto, en la idea… El tono de tu conversación marcará el respeto por los que te acompañan.

Las personas queremos rodearnos de personas con mentalidad positiva, alegres, creativas y que mantienen una conversación con un buen tono. Son las que generan más oportunidades. Son las que están encendidas. Y así, junto a ellas, nos encendemos. Por tanto, ¿qué tienen las personas que generan engagement? Son personas que tienen fuego pero no queman.

 

 

¿Qué define al nuevo CEO?

Las compañías se enfrentan en la actualidad al reto de la transformación y esto coloca a sus CEO’s ante la necesidad de afrontar su propia evolución para poder liderar esos procesos de cambio estratégico. ¿Cuáles son las principales etiquetas que caracterizan al que podríamos definir como nuevo CEO? Según explica Fernando Botella, CEO de Think&Action, en esta entrevista para Canal CEO de APD, son tres: 1. Estrategia: “Hacer estrategia es tener capacidad de anticiparse y elegir, y uno elige mejor cuando genera más alternativas para ello”. 2. Innovación: “La mejor forma que tiene un CEO de innovar hoy es rodeándose de buen talento”. 3. Acción: “El trabajo final de un CEO es hacer que las cosas sucedan”.

El CEO de Think&Action aborda además en esta entrevista otros aspecto fundamentales como la capacidad de aprendizaje del CEO, la gestión de riesgos y la gestión de personas.

Haz click en el siguiente enlace para ver el vídeo íntegro de la misma: www.canalceo.com

Practica el 'downshifting' para escapar del estrés laboral

No se trata de una moda pasajera, sino de un replanteamiento de vida de los profesionales que consiguen conjugar las obligaciones laborales y la satisfacción personal para ser más productivos. El periódico Expansión se centra en analizar este fenómeno y sus implicaciones tanto desde el punto de vista del profesional como de las organizaciones y para ello, ha contado con las opiniones de nuestro CEO.

Según Fernando Botella, CEO de Think&Action, estos profesionales «eligen vivir de una manera consciente y responsable, convirtiéndose en los escultores de su propia vida: eligen y hacen». Los downshifter «son personas que optan por vivir de otra manera, decidiendo qué es lo que necesitan y desean. Son capaces de cambiar su jerarquía de prioridades o, más bien, de configurar su propia escala de prioridades y necesidades, y no heredar aquella que impone un contexto marcado por el materialismo», añade Botella.

En estos momentos en los que puestos, funciones y horarios se diluyen, Botella señala que «lo importante es el talento y, sobre todo, los resultados que éste es capaz de aportar a la empresa. Las organizaciones deben pensar en clave de personas y no sólo de profesionales, comprender su complejidad y asegurar su bienestar». Además, apunta que deben dotarse de una mayor flexibilidad en lo que a la gestión se refiere: «Sólo en la medida que sean capaces de atender las necesidades del talento en todas sus dimensiones, podrán disfrutar de su implicación, compromiso, ideas y resultados».

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Dudar para aprender y decidir para hacer, dos herramientas para gestionar entornos inciertos

“Dudar para aprender y decidir para hacer” son dos de las principales herramientas con las que cuenta un profesional, empresario o directivo para gestionar entornos inciertos según Fernando Botella, CEO de Think&Action, consultora especializada en el diseño de estrategias de talento y de negocio que ayudan a las organizaciones a abordar sus procesos de transformación.

“La incertidumbre es algo normal. Aunque nos aferremos a la búsqueda de la seguridad, la comodidad y la estabilidad, la vida es incierta, insegura e incómoda. También la de las organizaciones y es por ello que empresarios, directivos y profesionales han de gestionar la incertidumbre. Y la mejor fórmula para hacerlo es a partir de la toma de decisiones, que es la que impulsa a la acción, y de la capacidad de dudar, que es la que abre la puerta al aprendizaje, la mejora continua y la reinvención”, ha asegurado el CEO de Think&Action durante su reciente intervención en el manager Forum de Valencia.

Para Fernando Botella, business trainer y experto en liderazgo y talento, hay dos preguntas clave para manejarse con éxito en entornos inciertos y poder construir desde ellos: ¿qué pasaría si…? y ¿qué SÍ puedo yo hacer?

“El entorno que nos rodea es incierto y cambiante y esto nos exige, no solo capacidad de adaptación, sino sobre todo anticipación. Necesitamos trabajar bajo el prisma de la “R”, renovación, reinvención, revolución, etc. y esto implica necesariamente estar permanentemente aprendiendo, cambiando, mejorando, cuestionándonos lo que hacemos. De niños disfrutábamos utilizando nuestro sacapuntas y afilando la mina de nuestros lápices y pinturas; sin embargo, crecemos y dejamos de sacarle punta a las cosas… El aprendizaje y las evoluciones nacen de la duda, de estar permanentemente preguntándose ¿qué pasaría si…?”, ha explicado el CEO de Think&Action.

Asimismo, Fernando Botella ha indicado que “el futuro se construye desde el hacer. Somos lo que hacemos (no lo que decimos, sabemos o aprendemos), así que ante cualquier incertidumbre, la mejor opción es tomar decisiones para empezar a hacer. El problema es que pasamos mucho tiempo pensando y centrando nuestras energías en lo que no se puede cambiar, en lugar de plantearnos ¿qué SÍ podemos hacer? Este “sí” parte de la aceptación de la realidad y abre un abanico de posibilidades a nuestro alrededor, imprescindibles para manejarnos en estos entornos cambiantes. La incertidumbre se trata con coraje y acción”.

El CEO de Think&Action ha concluido su conferencia con una última recomendación para tratar de reducir la percepción de incertidumbre, válida tanto para individuos como organizaciones: “Vivir y gestionar sin añoranzas del pasado -el pasado no tiene capacidad para resolver el futuro-, sin complacencias en el presente -es necesario viajar siempre con mente de aprendiz- y sin miedo al futuro -tenemos tendencia a caer en el ‘síndrome del PC’ (ponernos en el Peor de los Casos). El 90% de los pensamientos que tenemos a lo largo del día nacen de una predicción asociada a una preocupación, de los cuales el 99% nunca llega a suceder…”.

Convierte el caos en tu mejor aliado profesional

Vivimos en un mundo en el que el adjetivo “inesperado” se ha convertido en un término habitual. Lo aplicamos a catástrofes naturales, a contratiempos económicos y sociales… Es evidente que la incertidumbre nos rodea y nos golpea. Cuando hablamos de incertidumbre casi automáticamente pensamos también en ansiedad y, sobre todo, en sus efectos más negativos. Sin embargo, Fernando Botella, CEO de Think & Action, explica en su libro ‘¡Atrévete!’, que existe una ansiedad necesaria que cumple una función positiva: poner en marcha en nuestro organismo los mecanismos que nos ayudan a afrontar con éxito cualquier proceso vital. El problema es vivir con la ansiedad negativa. Botella dice que, a menudo, ésta es producida por un error de pensamiento que desdibuja la realidad creyendo que hay un peligro que te amenaza cuando en realidad no es así y lo único que consigue es bloquearnos y aumentar nuestra desazón. La visión negativa del futuro inminente es la que hay que aprender a controlar y, para ello, es fundamental reconocer las trampas que nos tiende:

-Miedo a lo desconocido. La interpretación negativa de lo que está por suceder genera un miedo que nos descontrola, y entonces la ansiedad actúa como un mecanismo de defensa que nos pseudo-ayuda a huir de esa incertidumbre.

-Insatisfacción permanente. Nos fijamos metas y expectativas muy exigentes. Es cierto que la ambición es necesaria para progresar, pero es esencial controlarla. Somos nosotros los que tenemos que dirigirla y no al revés.

-El apego. La incertidumbre que genera la pérdida de algo o de alguien es uno de los mayores provocadores de ansiedad. El miedo a que se rompa lo que conocemos y con lo que nos sentimos cómodos aumenta la inseguridad.

-La hiperactividad. Somos animales multitarea. Estar en continuo movimiento, sobre todo nuestra mente, es un generador de inquietud. Nos hace sentir como hombres orquesta y creer que podemos abarcar todo. Sin embargo, lo único que conseguimos es hacer las tareas a medias y que aumente nuestra tensión interior.

-La obsesión por el control. Necesitamos estar seguros de todo. El perfeccionismo provoca inseguridad y también genera postergación, porque creemos que todo tiene que estar bajo nuestra supervisión y no delegamos en nadie. Consideramos que la pérdida de control nos hace vulnerables.

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