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Metodología Forth

Por su propia razón de ser la innovación no puede estarse quieta, el inmovilismo va en contra de su naturaleza. Esa es la razón por la cual cada poco tiempo surgen nuevas metodologías que ayudan a su implementación efectiva en distintos tipos de proyectos y contextos. Muchas de ellas lo que hacen es iterar sobre otras metodologías anteriores, incorporando elementos o combinando los ya existentes de un modo distinto, de manera que el resultado permita alcanzar mejores resultados o los mismos pero por otros caminos más ajustados a una situación dada. Al final, estas metodologías lo que hacen es abrirse camino y generar nuevas alternativas creativas, algo que subyace en el sustrato mismo de la propia innovación.

Uno de esos caminos novedosos y alternativos en la metodología FORTH, creada por el holandés e Gijs van Wulfen, especialista en innovación y design thinking y autor del best seller internacional «The Innovation Expedition». El nombre de esta metodología procede de las primeras letras de las cinco fases que componen el método: Full Steam Ahead (“a toda máquina”), Observe & Learn (“observar y aprender”), Raise Ideas (“generación de ideas”), test Ideas (“testar las ideas”) y Homecoming (“vuelta a casa”).

En esencia, el método FORTH persigue reducir al máximo las dificultades con las que empresas y profesionales suele tropezar en su camino hacia la innovación. Para ello combina de un modo singular tres elementos clave como son el design thinking, el mundo real de los negocios y la creatividad. La metodología se desarrolla, como ya hemos señalado, a lo largo de cinco etapas en un proceso que tiene una duración total de veinte semanas.

Una de las características principales de metodología FOTH es que comienza a trabajar desde una etapa muy inicial mano a mano con el cliente, de tal manera que es este quien ayuda a construir y mejorar los sucesivos desarrollos de productos, servicios y modelos. Esta forma de trabajar co-creativa y desde etapas más tempranas permite duplicar la efectividad de los procesos de innovación, al tiempo que los hace más contrastados y atractivos.  FORTH Innovation parte del caos inicial de ideas para llegar, a través de ese trabajo de co-creación, a la gestación de tres a cinco posibles nuevos desarrollos entregables.

 

El método sigue un proceso de cinco fases:

 

  1. A toda máquina (Full Steam Ahead). Esta fase tiene una duración de cinco semanas. Parte de la premisa de que tener una buena idea no es suficiente para alcanzar el éxito en un proceso de innovación. La idea hay que prepararla adecuadamente si se quiere incrementar las probabilidades de éxito. El objetivo de esta fase es triple: construir un equipo comprometido, diseñar un foco de innovación e identificar oportunidades prometedoras.
  1. Observa y aprende (Observe & Learn). De seis semanas de duración, las metas de esta fase son: explorar tendencias y tecnología, analizar las oportunidades de la fase anterior, así como las entrevistas con los clientes, seleccionar las oportunidades más prometedoras y tener en cuenta las percepciones de los clientes. Empatía, pensamiento integrado, optimismo, experimentalismo y colaboración son las habilidades clave que el equipo necesita poner en juego durante esta fase.
  1. Levantar Ideas (Raise Ideas). Dos semanas de trabajo al cabo de las cuales se pretende lograr los siguientes objetivos: desarrollar una docena de nuevos conceptos innovadores de productos, servicios o modelos de negocio en una sesión de dos días. Posteriormente se trabaja en esos conceptos para terminar de concretarlos.  Esta fase se focaliza en la generación de ideas a través de sesiones estructuradas de brainstorming. El método FORTH estima que será necesario partir de entre 500 a 700 nuevas ideas, las cuales irán dirigidas a 30 o 40 direcciones diferentes hasta llegar a tener las 12 ideas finales aterrizadas.
  1. Testar las ideas (Test Ideas). A lo largo de las siguientes seis semanas se busca contrastar conceptos mediante una investigación cualitativa realizada entre un grupo de clientes objetivo. En esta fase se pregunta al cliente real para, a través de su feedback, mejorar las ideas seleccionadas en la fase anterior. Después se seleccionan los entre tres y cinco mejores para trabajarlos como casos en la fase siguiente.
  1. Testar las ideas (Homecoming). Durante las dos últimas semanas del proceso se trabajan esos tres a cinco conceptos mejores como nuevos proyectos y se desarrolla de un plan de negocio para cada uno de ellos. A continuación se presenta el plan a la dirección como apoyo para la toma de decisiones en el futuro desarrollo de su proceso de innovación.