HUMILDAD

La humildad no se exige, se practica

Fernando Botella, CEO de Think&Action

En estas intensas semanas de pactos, debates y votaciones de investidura, todas ellas retransmitidas y analizadas al detalle por los distintos medios de comunicación, una de las palabras que más se ha escuchado es ‘humildad’. Aunque, curiosamente, no para ensalzar esta virtud o a aquellas personas de las que se piense que la encarnan, sino para echar en cara su ausencia al adversario político. Pablo Iglesias (Podemos) o Rafael Hernando (PP) se la piden a Sánchez; Pedro Sánchez (PSOE) se la pide a Rajoy; Ximo Puig (PSOE) o Albert Rivera se la piden a Iglesias; Fernando Martínez Maillo (PP) se la pide a Rivera; y UPN se la pide a todos, en general.

No sabemos en qué momento sucedió, pero hace tiempo que la humildad dejó de ser una virtud basada en su propia práctica para convertirse en una arma arrojadiza ante los demás. Parece que un buen número de personas, sean políticos o de cualquier otra profesión, son incapaces de reconocer en otros virtudes que ellos mismos muy a menudo no poseen, pero de las que no dudan en alardear. Y esta contradicción puesta de manifiesto en quienes han de ejercer un liderazgo acarrea una serie de problemas, entre ellos y no es menor, el de la falta de credibilidad.

Leer más